..Desde que a finales de los años 70 naciera la aviación ultraligera hasta nuestros días la evolución de este sector ha sido imparable.

Pero definamos las diferentes clases de aviones ultraligeros y sus generaciones en el tiempo.

Pendulares. Surgen a finales de los 70 como una versión avanzada de las alas delta en las que se le incluye un motor en la parte trasera y un carro o “trike” donde van uno o dos pasajeros. El movimiento se consigue en dos ejes de giro desplazando el centro de gravedad de los ocupantes al igual que en las alas.

Aviones de Tubo y Tela. Con formas sencillas y muy ligeras, construidos con tubos de duraluminio y tela sintética de dacron en las superficies de control y sustentación, presentando en algunos diseños carenados parciales para protección de uno o dos pilotos. La motorización normalmente de dos tiempos, con poca autonomía de vuelo y baja velocidad, pudiendo operar desde superficies cortas no preparadas.

Autogiros.  Son una evolución sencilla y de bajo peso de los autogiros de De la Cierva, con un motor impulsor y alas rotatorias o hélices que generan la sustentación, con superficies de control de dirección y profundidad. Si bien su mecánica es algo compleja, su seguridad de vuelo  y maniobrabilidad es alta evitando la perdida. Igualmente tienen poca autonomía y necesitan de muy poco terreno para el despegue y aterrizaje.

2ª Generación. Son ultraligeros mas avanzados que los tubo y tela, con aspecto que nos recuerdan en algunos casos a las avionetas. Incorporan fuselajes y cabinas que protegen a los pilotos de velocidades superiores a sus predecesores, pudiendo incorporar instrumentación básica de motor y vuelo. Poseen mayor autonomía y prestaciones, y sus motores pueden ser de dos o cuatro tiempo de hasta 80 CV. Su construcción  puede ser, además de las ya tradicionales tubo y tela, de madera o acero, con entelados de ceconite barnizado.

3ª Generación. Con prestaciones, autonomía y equipamiento similares a las avionetas convencionales, e incluso mejores que ellas.

Nuevos materiales como el aluminio aeronáutico, composite o las fibras de carbono permiten al diseñador crear estructuras más aerodinámicas con menos rozamiento, manteniendo la filosofía del vuelo ultraligero, consiguiendo velocidades más altas de hasta 220 km/h, techo de vuelo de 4.500 mts. y autonomía de hasta 1.200 km.

Los motores pueden alcanzar potencia de 120 CV y la más alta gama de instrumentación analógica y digital al servicio de pilotos que han de estar cada vez mas preparado para disfrutar surcando los cielos con una forma de volar libre y segura, siempre dentro de la Normativa de vuelo existente.

En el futuro mas inmediato se sigue investigando y avanzando en materiales de construcción mas ligeros y resistentes, al igual que en motores con menos consumo y mas potentes.