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PROMOCIONES DE PILOTOS DE LA ESCUELA DE VUELO AEROHISPALIS

Volar ultraligero SevillaDesde mil novecientos ochenta y nueve a nuestros días, numerosos alumnos ilusionados por querer aprender a volar han pasado  por nuestras aulas y aviones, y prácticamente todos consiguieron sus objetivos, ser pilotos.

Personas de muy distintas profesiones y edades, hombres y mujeres, aficionados a la aviación, pilotos de combate frustrados, aficionados al vuelo virtual o al aeromodelismo, que Vivian cerca o en lejanas provincias, se han ido dando cita a lo largo de estos 25 años de trayectoria,  en La Escuela de Vuelo AEROHISPALIS para aprender a volar y hacer sus sueños de toda la vida realidad. Gracias al avión ultraligero es ya posible, por su sencillez y bajo coste.

Unos se conformaron con hacer el curso básico de 10 horas de vuelo y aprender a llevar un avión. Otros además del curso básico hicieron el de perfeccionamiento, navegación y radiotelefonista aeronáutico, acumulando unas 20 o 25 horas de vuelo con sus clases teóricas correspondientes llegando a dominar y sentir el avión, y otros alcanzaron su sueño final, y además de lo anterior se compraron sus propios aviones nuevos o de segunda mano  u otros se hicieron copropietarios de una aeronave, resultando esta una formula muy valida para que cualquiera pudiera tener un avión a bajos costes y seguir volando, mejorando sus conocimientos vuelo a vuelo, ya que aquí nunca se deja de aprender.

Aunque la enseñanza es individual y personalizada en función del tiempo libre que tiene cada uno, a la hora de presentarse a los exámenes que según ley hay dispuestos para obtener la licencia de Vuelo, los alumnos pilotos de similar experiencia se agrupan en Promociones para realizar los exámenes teóricos y prácticos, con resultados gratamente satisfactorios en la mayoría de los casos.

Al finalizar los mismos y ya con el resultado de APTO en la mano se celebra una comida de hermandad donde ya sin nervios y relajados, se comentan las anécdotas que cada uno ha tenido durante los diferentes vuelos de enseñanza con los instructores y examinadores.

Pero realmente cuando se empieza a aprender a volar es cuando uno empieza a hacerlo solo y se enfrenta a sus propios retos utilizando todas las enseñanzas adquiridas con anterioridad, es en ese momento donde se adquiere la sensación de volar libre como un pájaro, cuando avión y hombre es una misma cosa.

Escuela de vuelo Aerohispalis

VISITA A UNO DE LOS PARAÍSOS TERRENALES DE LA AVIACIÓN: ISLA DE SAN MARTÍN EN EL CARIBE

Muchos pilotos nos hemos visto sorprendidos por fotos, en las que pasaba un Boing 747 a escasos metros de personas que estaban en la playa bañándose en aguas calidas y transparentes. Muchos pensaron que se trataba de un foto montaje y hemos decidido ir a comprobarlo.

El aeropuerto Princesa Juliana en la caribeña isla de San Martín perteneciente a las pequeñas Antillas es de soberanía compartida entre Francia y Holanda. Gracias a que es un trozo de Europa en el Caribe, goza de un nivel de vida alto y es el principal mercado marítimo de las Antillas dedicado al comercio de productos locales y a una cada vez mayor industria turística. Las ciudades principales son Philipsburg y Marigot donde se encuentran gran cantidad de tiendas libres de impuestos.

La pista fue creada con fines militares en 1942, posteriormente se adaptó su uso al transporte de mercancías civiles, el 1964 fue remodelado y se le añadieron terminales nuevas que por último fueron ampliadas y modernizadas en 1985. A pesar de estar en una isla pequeña, es el tercer aeropuerto más grande del Caribe, después del de San Juan de Puerto Rico y Punta Cana en Republica Dominicana. Operan grandes compañías como Air France, American Airline, Continental, Air Berlín y locales como CaribAir, Anguila Air o Air Caribe entre otras.

Lo singular y atractivo de este aeropuerto estriba en que el comienzo de una de sus pista, está casi robado a la playa de “MAHO”. Los aviones entran a escasos 15 mts de altura sobre la orilla de un mar transparente y calido, donde se bañan turistas despistados o se reúnen aficionados y pilotos que desafían el peligro para ver pasar sobre sus cabezas aviones de todos los tamaños y procedencias.

Y el segundo aspecto a resaltar es el despegue desde esa misma pista, en la cual los pilotos la aprovechan en su totalidad para poder salvar las colinas que tienen en su trayectoria de despegue, sobre todo los grandes aviones que han de salir con destino a Europa cargados al máximo de combustible y pasaje. Esta situación la aprovechan los mas atrevidos para dejarse lanzar por el chorro de propulsión varios metros hacia atrás provocándoles cuanto menos contusiones y alguna otras cosas mas. Otros se sujetan en las vallas de protección consiguiendo doblarlas ante la fuerza de los motores.

Toda una experiencia, la cual el Gobierno local advierte claramente con carteles que traducido vienen a decir: “Las ráfagas de los aviones que despegan y aterrizan pueden causar daños físicos severos dando por resultados daños corporales extremos o muerte” pero el personal no hace mucho caso del mismo y persisten en seguir sintiendo la arena proyectada a gran velocidad sobre sus cuerpos y el olor intenso a queroseno quemado mientras ruedan por el suelo.

Es de los pocos aeropuertos del mundo donde se puede vivir estas experiencias. Los más sensatos, admiran este espectáculo desde la terraza de un afamado “Chiringuito de playa” llamado SUNSET, donde a la vez de escuchar música caribeña y tomarse unas cervezas, se oyen las conversaciones entre pilotos y torre de control a través de la megafonía. Y si no tienes bastantes con unas horas disfrutando de este “show” puedes alojarte en los hoteles existentes al otro lado de la pequeña playa que flaquea la cabecera de pista y ver como pasan al mismo nivel de tu dormitorio y a escasos metros los aviones, y ver las caras de pasajeros sorprendidos con semejante espectáculo.

“La imagen vale mas que la palabra”. Os dejo unas capturas que hablan de todo lo que os he contado.